Mostrando entradas con la etiqueta Reflexiones. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Reflexiones. Mostrar todas las entradas

sábado, 20 de abril de 2019

Aprendizajes basados en proyectos

Continuamos con el curso El tutor en red del INTEF. En esta nueva tarea nos han propuesto que elijamos una de entre cuatro tendencias metodológicas que han aparecido con fuerza en las aulas y en la formación online (“ABP, Aprendizaje Basado en Proyectos”, “Mobile Learning”, “Flipped Classroom” o “Gamificación”) e investiguemos para realizar un artefacto digital que presente sus características más importantes.

He optado por investigar sobre el Aprendizaje Basado en Proyectos y elaborar un audio que presente y resuma lo que he encontrado relevante. Creo que puede ser una estrategia muy interesante para lograr un aprendizaje significativo. Espero que les sirva de introducción.



¿Qué es la formación e-learning?

Creación propia realizada con Fotojet
sobre imagen de Pixabay.
Seguimos con el curso El tutor en red del INTEF. Con la nueva tarea les presentamos una síntesis, realizada en un audio, sobre la formación e-learning o formación a través de Internet. 

Escucharán una definición de este tipo de formación, sus antecedentes dentro de la educación a distancia, modelos, características, herramientas y ventajas e inconvenientes, extraída del material del curso.

Expectativas ante El tutor en red

Iniciamos un nuevo curso del INTEF, con la ilusión que siempre nos trae: aprender estrategias y herramientas nuevas para nuestra labor docente, e intercambiar ideas y experiencias con compañeros de la gran comunidad que formamos en red en la enseñanza. Sabemos, por experiencias previas que la calidad y el aprendizaje están garantizados. 

En este caso, hemos elegido El tutor en red. ¿Por qué? Continúo en el IES Andrés Bello, en un Bachillerato Semipresencial para mayores de 18 años, en horario nocturno. Estas enseñanzas combinan la formación presencial (que constituye la mayor parte de las horas) con una parte semipresencial apoyada en el uso de una plataforma digital con aulas virtuales. Aunque la parte presencial es la principal (y es de asistencia obligatoria), la parte virtual también tiene su importancia. Además, en muchos casos nos encontramos con alumnado que no puede asistir regularmente a las clases presenciales y otro que se incorpora a lo largo del curso. En este sentido nos gustaría mejorar el apoyo del aula virtual y la tutoría en red, de modo que vaya más allá de un espacio virtual con el material del curso organizado, que incluye la guía didáctica, los calendarios… y donde se entregan ciertas tareas. 

Pixabay License
Esperamos que este curso nos sirva para conseguir mejorar nuestro espacio virtual, de modo que permita una mayor autonomía de aprendizaje a aquellos que se incorporan tarde, los que no pueden asistir regularmente o los que necesitan algún tipo de refuerzo, por ejemplo. Y aprender a mejorar cómo gestionarlo y guiar adecuadamente al alumnado según sus necesidades y perfiles, así como conocer mejor las posibilidades y herramientas que ofrecen este tipo de enseñanza. Estas son, en principio, nuestras expectativas ante este curso del INTEF, aunque siempre es probable que encontremos cosas inesperadas y gratas sorpresas que no imaginábamos. 

Ya les contaremos.

lunes, 12 de noviembre de 2018

Terminamos Pedagogía conectada


Terminamos nuestra andadura por el curso Pedagogía conectada, del INTEF, con una reflexión final sobre lo aprendido. Empecé buscando saber más sobre los fundamentos de la pedagogía en red y ver qué me podía aportar siendo profesora de un bachillerato semipresencial (una enseñanza que combina clases presenciales con el uso de un aula virtual).

A mi pesar, no pude participar regularmente como me habría gustado, por muchos compromisos que he tenido en estos meses. Pero leyendo los apuntes aportados en el curso, sí creo que me han servido para reflexionar.

Quizás esto no se refleje tanto en las tareas realizadas. Para aprovechar el tiempo, desde hace unos años intento hacer tareas sobre lo que estoy realizando en clase para sacarle uso y no irme a proyectos ideales que después difícilmente “bajan a tierra”. Y por razones prácticas (al trabajar fuera de los plazos), he utilizado herramientas que ya uso habitualmente, porque era más rápido y fácil. De modo que en este curso no he probado herramientas nuevas.

Así que, aunque no se refleje especialmente en las tareas, lo más interesante ha sido pensar sobre el uso de las nuevas tecnologías, para qué y de qué modo, más allá de los productos realizados.

Vivimos en una época en la que circula mucha “información” en la red –de hecho se habla de “infoxicación” y necesidad de “curación de contenidos”–, y continuamente oímos eso de la importancia del “conocimiento”. Un mundo marcado por la velocidad y la inmediatez. La potencialidad de la conectividad lleva a hablar de co-crear y socializar contenidos… y a preguntarse qué posibilidades da todo esto en el ámbito educativo y sus procesos. ¿Por qué aprender en red? Y el debate de las finalidades de la educación son aspectos que se tratan en los apuntes del curso.

En este debate, aunque se recuerda que las TIC por sí sola no son un factor de cambio, motivación o innovación, y se señalan como un medio y no un fin, aparecen como un elemento positivo y facilitador de los procesos de enseñanza y aprendizaje. Esto se enmarca dentro de un nuevo paradigma emergente pedagógico. Y se resaltan múltiples ventajas.

Emblema Festina lente
En apariencia, todo parece muy interesante. Pero creo que necesita ser pensado y reflexionado, con cuidado y sin prisas. Por lo que sé que volveré a revisar con calma los apuntes de este curso en concreto. Festina lente. Soy partidaria de una pedagogía lenta, como declaré al iniciar este diario de aprendizaje. Los procesos de aprendizaje requieren su tiempo; los ritmos del ser humano, por mucha rapidez que proporcionen las nuevas tecnologías, también necesitan su tiempo. El paso de “información” a “conocimiento” implica un proceso de interiorización, de hacer propio, que requiere vivencias, experiencias… que igualmente conllevan tiempo. La lectura profunda –la llave que nos conduce al conocimiento– también precisa tiempo (recomendamos el lúcido artículo de Juan Antonio Millán La lectura y la sociedad del conocimiento). Tiempo significa atención y cuidado. Además, los medios no son neutros: nos condicionan. Por lo que cabe revisar bien qué queremos con ellos y si verdaderamente sirven para los fines que buscamos.

Después de encontrarlos una y otra vez citados durante años, durante la realización de este curso he comprado dos libros, que están en mi mesita de noche: Tecnópolis. La rendición de la cultura a latecnología  y Divertirse hasta morir. El discurso público en la era del “showbusiness” de Neil Postman. Tienen sus años, pero por lo poco que he leído me parecen lecturas interesantes, y muy relacionadas con el tema de nuestro curso. También quiero retomar otro que me recomendaron unos buenos amigos ya hace unos años, y que todavía está esperando pacientemente en un estante de una de las librerías de mi sala, Tiempos líquidos de Zygmunt Bauman. En el curso nos presentaron un pequeño vídeo de este pensador. Supongo que me van a ayudar a ver con cierta perspectiva estas cuestiones, sobre las que me parece necesario reflexionar con calma.

Volviendo a los detalles del curso, aparte de darme impulso para indagar en estos temas, sus TAREAS también han sido interesantes:

Empezamos abriendo el diario de aprendizaje y con una presentación 3, 2, 1 (tres características personales, dos actividades que no dejarías de hacer, una razón por que te dedicas al mundo educativo). Me gusta que varíen el formato de la presentación (llevo años haciendo cursos del INTEF) y esta vez me tocó un modelo nuevo.

En el primer bloque “Pedagogía conectada: teoría, mitos y realidades”, tuvimos un foro para pensar (“Implicaciones, oportunidades y dificultades de la pedagogía conectada”) y una reflexión inicial sobre nuestro contexto educativo, publicada en el diario. Es decir, empezamos leyendo y reflexionando, lo cual me gustó.

Las actividades voluntarias también eran interesantes (aunque no las hice por falta de tiempo, no dejé de tomar nota y pensar sobre ellas): una nube de palabras en torno a los conceptos tratados –en realidad, hice la nube y la utilicé en otra de las tareas– y una propuesta para argumentar muy sugerente: defender con argumentos una postura contraria a la opinión general sobre algún tema relativo a la educación. Me apena no haber podido escribirla, pero era una actividad muy buena.

El segundo bloque, “Pedagogía conectada en mi contexto educativo de origen”  ya se centra en nuestro día a día: planificarun recurso de aprendizaje, en mi caso una guía (lo que daba pie a pensar en lo que puede ser un recurso de aprendizaje y contextualizarlo adecuadamente); diseñar una tarea que generase un artefacto TIC (aquí opté por la elaboración una entrevista y grabarla en formato radiofónico) y generar un artefacto TIC para resumir las características de diversos modelos pedagógicos en red (hice una presentación con Slides de Google). La actividad voluntaria era compartir recursos educativos en Twitter con el hashtag del curso.

El tercer bloque, “Contraste de proyectos y buenas prácticas. Comienza una red” nos llevó a ver cómo valorar en red, crear nuestro recursos y contrastar prácticas. Empezamos con un foro para reflexionar sobre cómo evaluamos, otro nos sirvió para evaluar por pares (aunque por su organización, cabía la posibilidad de que no te escogiesen tus compañeros para evaluarte) y las tareas eran presentar el recurso de aprendizaje y el diario de aprendizaje (si habías hecho todas las tareas, este último paso no requería en realidad hacer nada). La actividad voluntaria era compartir una buena práctica.

Con ello llegamos al bloque final, para despedirnos, y aquí estamos haciendo nuestro balance 3x1, tres cosas que nos han gustado mucho, una que no.

Tres cosas que me han gustado mucho: 1) el contenido, aunque no comparta todo lo planteado, me ha parecido muy interesante; 2) las propuestas prácticas y también reflexivas de las tareas, que requieren hacer cosas (es una las razones por las desde hace años siempre hago por lo menos un curso del INTEF cada curso escolar); 3) la labor de nuestro tutor, Alejandro González Fernández, su atención y sus comentarios enriquecedores.

Una cosa que no me ha gustado es la restricción que supone la petición de generar un artefacto TIC tal y como está planteada en las tareas, pues no te permite hacer mapas mentales “analógicos”. Me encantan las estrategias de pensamiento visual, y garabatear a mano puede ser muy eficaz. No me he atrevido a hacer un mapa visual por incumplir los requisitos, pero ha sido un tanto frustrante. Además, escribir un artículo en nuestro blog también es en sí un artefacto TIC, que no se contempla dentro de las posibilidades al indicarse que el artefacto debe incrustarse en el diario. Y este formato es muy propicio para las reflexiones.

Por otra parte, y aunque con ello sean dos cosas realmente, también eché de menos la interacción que en otros cursos ha dado el uso de Twitter. Se recomendaba al principio, y no se volvía a plantear en las tareas obligatorias hasta una de las últimas tareas. No estaría de más ponerlo como coletilla en todas las tareas, como recomendación.

Pero más allá de estos detalles, ha sido un placer participar de nuevo en un curso del INTEF, y recomendamos este a todos aquellos que quieran reflexionar sobre la pedagogía en red.

Para cumplir con generar un artefacto TIC, aquí les dejo esta pequeña presentación en Genially: 


domingo, 14 de octubre de 2018

"Conectividad" en mi contexto educativo


Seguimos con el curso del INTEF Pedagogía conectada, y nuestra nueva tarea es hacer una reflexión inicial sobre nuestro contexto educativo en relación con el uso de las nuevas tecnologías.A este respecto, tengo que decir que estoy en un centro de secundaria (el IES Andrés Bello) que se caracteriza por su apuesta por las nuevas tecnologías, con un equipo directivo implicado en ello, un fantástico coordinador del Plan TIC del centro (es increíble la labor que realiza), y con bastante profesorado interesado y activo con el uso de estas tecnologías y metodologías competenciales que aprovechan estos recursos.

El centro cuenta con un Plan TIC muy completo y elaborado. Se puede acceder a él través de un aula virtual, que ofrece toda la información, recursos variados, enlaces de interés… y con foros y mensajería para atender dudas o compartir. Cuenta también con un itinerario formativo vinculado a las TIC dentro del plan formativo del centro (voluntario). Lo que considero que requiere trabajarse más es la implicación real del profesorado y asumir realmente las estrategias planteadas de forma común y graduadas por niveles. La propuesta está muy bien planteada, realmente. En general, hay departamentos más implicados, que trabajan explícitamente las competencias digitales con una línea común, y otros menos, en realidad. Y luego también depende del profesor en concreto.

Además tiene una infraestructura suficiente, mejor de lo que suele ser lo habitual en los centros de la isla: cuatro aulas de informática, todas las aulas ordinarias cuentan con material multimedia (ordenador, proyector y altavoces, algunas también con pizarra digital interactiva), la biblioteca también cuenta con nueve ordenadores para el alumnado, más el del profesor, proyector y altavoces), y salón de actos igualmente equipado. Además, todo el centro dispone de conectividad, por cable y por wifi segura (esta última, en el presente curso con un ancho de banda suficiente para que se puedan conectar clases enteras al mismo tiempo). Y también se dispone de tabletas, para usar en préstamo. Es cierto que buena parte de los ordenadores no son nuevos, pero se mantienen actualizados en gran medida.

También disponemos de entornos propios de aprendizaje virtual, proporcionados por la Consejería de Educación de nuestra comunidad (plataforma EVAGD para el turno de día, Campus de Enseñanzas Profesionales para adultos en el turno de noche, con tecnología Moodle). Su uso es obligatorio para el profesorado en las enseñanzas del Bachillerato Semipresencial (turno de noche) y voluntario en la ESO y Bachillerato de mañana, pero mucho profesorado hace uso de la plataforma y ha creado aulas virtuales. Unos las usan de forma más activa, otros más como repositorio de material.

Está permitido el uso de dispositivos móviles para fines educativos en el aula, siempre que el profesorado lo estime oportuno. En la biblioteca o durante el recreo el alumnado pude usarlos libremente, pero están establecidas unas pautas de seguridad y uso respetuoso que deben cumplir (con protocolo firmado por los padres, quienes tienen la responsabilidad de controlar qué aplicaciones se descargan sus hijos en sus aparatos). 

La conectividad que proporciona el centro, a través de ordenadores y por cable, siempre es en aparatos dentro del entorno educativo de la Consejería, y dispone de filtros que impiden el acceso a determinadas páginas (también se puede hacer un seguimiento de qué páginas se visitan). Igualmente, la conectividad a través de wifi implica el acceso con clave personal, de modo que también queda registrado a qué se accede.

En cuanto a mí, en mis materias uso un entorno virtual tipo Moodle, e incluyo en mis programaciones algunas actividades, metodologías, contenidos, evaluación y uso de recursos y tecnologías digitales que contribuyen al desarrollo de la competencia digital. He elaborado un protocolo de uso responsable TIC para el alumnado, y el uso de recursos y tecnologías digitales lo hago especialmente en relación con el desarrollo de la competencia informacional (búsqueda de información, tratamiento y comunicación de resultados en formatos diversos, con elaboración de algunos artefactos digitales según el caso, como presentaciones, infografías, vídeos, audios o mapas mentales).

Este curso voy a participar en el itinerario formativo vinculado a las TIC. Con otros profesores de mi turno nos hemos propuesto llevar a cabo una situación de aprendizaje integrada interdisciplinar que tiene como ejes desarrollar trabajo cooperativo junto con diversas destrezas digitales.

Pero todo esto lo combino con muchas destrezas y recursos “analógicos”: libros de papel y material impreso, muchos rotuladores y lápices de colores, o tizas, cartelería con pinturas y caligrafía manual, y, por supuesto, conversar y dialogar de viva voz…, porque me encanta.

Esa es, a grandes rasgos, mi situación.

[Imagen: captura de pantalla del Plan TIC del IES Andrés Bello en aula virtual]

sábado, 15 de septiembre de 2018

Me presento en Pedagogía conectada

Empezando el curso Pedagogía conectada del INTEF (septiembre 2018), nos piden que hagamos una presentación con algún artefacto digital que incluya tres características personales, dos actividades que no dejaría de hacer por nada del mundo y una razón por la que me dedico al mundo educativo. Y que la comentemos en nuestro diario de aprendizaje.

He optado por hacer una infografía sencilla con Piktochart, pues en cursos anteriores he optado por hacer presentaciones o dibujos garabateados con mucho color. 

Como características personales, esta vez pongo: persistente, porque a pesar de mi facilidad para la dispersión no dejo aquello en lo que creo; creativa, porque me gusta "hacer" y crear en distintos ámbitos; y curiosa, pues me gusta aprender y dejarme sorprender por el mundo.

Como actividades que no dejaría de hacer, en primer lugar elijo leer, porque es mi gran pasión; y en segundo lugar he puesto conversar con los buenos amigos, porque al pensarlo me he dado cuenta de que es una actividad que aprecio mucho en mi vida.

Y una razón por la que me dedico al mundo educativo es, a pesar de lo obvia, porque me encanta enseñar y aprender. Es un trabajo creativo, lleno de encuentros, que siempre son únicos.

Pedagogía conectada

Comienza el año académico 2018/19 y de nuevo estoy con un curso del INTEF, esta vez con Pedagogía conectada, llevada sobre todo por la curiosidad. 

Imparto docencia en un Bachillerato Semipresencial para mayores de 18 años, que implica el uso de una plataforma virtual, y que apoya en parte el proceso de enseñanza y aprendizaje en este entorno. Por ello, me parece interesante ver qué ofrece esta idea de "pedagogía conectada" o "conectivismo" y los modelos pedagógicos emergentes en la red. Espero aprender qué posibilidades ofrecen y qué me puede resultar útil para mis clases.

Para mí, estas posibilidades no le quitan ningún valor a enfoques pedagógicos más tradicionales. El proceso "presencial" es tan importante como el "virtual". Así como personalmente me encanta realizar estos cursos en red del INTEF, participo también en grupos de trabajo, seminarios y cursos presenciales (por citar entornos de aprendizaje colaborativos, más allá del estupendo recurso de la lectura). 

Lo que creo que no debemos olvidar son los fines que buscamos, y elegir los medios más idóneos para alcanzarlos, que pueden ser de múltiples tipos. En este sentido, me parece necesario conocer y manejar muy diversas posibilidades, para poder realmente elegir.

Así que aquí estoy, para conocer qué es, y qué, cómo, cuándo, con qué y con quién y cómo se evalúa dentro del ámbito de la pedagogía conectada. Y descubrir qué me ofrece para aplicar en mi centro educativo.

El hashtag del curso es #PedagogíaConectada, por si quieren seguirlo.

domingo, 13 de mayo de 2018

El recorrido de un aprendizaje


Llegamos al final del curso Bibliotecas escolares y uso de AbiesWeb del INTEF. Nuestra última tarea consiste en esta entrada, que debe incluir un artefacto digital que contenga un recorrido por lo aprendido. Se trata de ver qué hemos aprendido, para qué nos va a servir y cómo lo vamos a aplicar en el aula o en nuestra práctica docente.






Como en la entrada anterior, de reflexión, ya detallamos qué nos había llamado la atención de todo lo trabajado, comparándolo con nuestra valoración inicial, no voy a tratar esos mismos aspectos de nuevo. Haré un breve resumen del recorrido, recogido en esta infografía (analógica, lo reconozco, pero es que me resulta más versátil hacerla con rotuladores y lápices de colores que usando las plantillas e iconos de las versiones gratuitas de Piktochart, Genially o Canvas).



Como ven, el viaje empezó el primer hito con una evaluación, la de nuestra biblioteca, y aprendiendo que primero tenemos que orientarnos, saber de dónde partimos, qué queremos y a dónde queremos llegar. Estamos en una etapa de Organización y gestión, y hay que establecer el plan de trabajo. Esta evaluación creo que tenemos que hacerla como colectivo: no es cuestión de un coordinador o un equipo directivo, sino del claustro, para que partamos de una imagen y meta común.


En nuestro segundo hito, trabajamos herramientas para seleccionar fondos: si queremos que la biblioteca sea un recurso disponible para todos, tendrá que ofrecer fondos variados, actualizados y atractivos (no solo de ficción, sino relacionados con todas las materias). Y hemos explorado dónde podemos encontrar asesoramiento para conocer posibilidades: redes sociales específicas, revistas digitales, páginas web de recomendaciones… (Canal lector, El árbol rojo, Anatarambana, El templo de las mil puertas…). Si gestionamos compras, tendremos que informarnos y atender todas las necesidades.

Tras estos pasos iniciales, pasamos a la siguiente etapa: conocer y manejar el sistema de gestión de bibliotecas escolares que nos ofrece el Ministerio, el AbiesWeb. Aquí el tercer hito fue aprender a catalogar por medio de un trabajo en grupo (descubriendo en detalle sus posibilidades para optimizar las búsquedas posteriores por medio de los datos auxiliares); el cuarto, gestionar lectores, préstamos, crear cursos y hacer promociones (las ventajas de tener estas gestiones informatizadas); y el quinto, usar las insignias como forma de fomentar lectores y colaboradores de la biblioteca (aprovechar la tendencia al juego que llevamos dentro).

Y llegamos a la última etapa del viaje, la de aprender a dinamizar la biblioteca. En este caso aprendimos tanto técnicas de “marketing” para visibilizar y fomentar nuestra biblioteca como estrategias pedagógicas: cómo animar a leer o trabajar la alfabetización informacional. El sexto hito fue aprender a promocionar contenidos (incluidas las vías digitales, como con tableros de Pinterest). Como ya he indicado anteriormente, me parecen muy interesantes las posibilidades de cartelería, señalética o uso de una imagen corporativa aplicadas a la biblioteca. También exploramos un poco el mundo de las dinámicas para animar a leer o de alfabetización informacional. Después del hito séptimo, en el comprobamos la eficacia del sistema de catalogación para buscar recursos en torno a una celebración, yo opté por elaborar, en el hito octavo, una actividad de alfabetización informacional para leer, investigar y crear una presentación con audio (slidecast) con mis alumnos de 1º Bach, sobre teatro barroco. ¡Estamos en ello en estos momentos! Así llegamos al noveno hito, donde volvemos la mirada atrás y reflexionamos sobre lo aprendido. Nos habría gustado hacer la actividad voluntaria de crear una guía para nuestra biblioteca: no la olvidamos. Cuando pasen las inminentes sesiones de evaluación de 2º Bach nos pondremos a ello. Será nuestro siguiente paso.

Porque, en realidad, el camino realmente sigue... en nuestro centro. Ahora toca, poco a poco, trabajar y aplicar lo aprendido, más allá de lo que ya hemos hecho. 

Personalmente, ya trabajo en mi aula el fomento de la lectura y prácticas de alfabetización informacional. Con lo aprendido espero ayudar en la gestión y dinamización de la biblioteca, y apoyar a cualquier compañero que necesite información o ideas.

En definitiva, ha sido un interesante y productivo curso, en el que hemos tenido a una tutora muy eficaz. Gracias, a Ana Rey Artime y a todo el equipo de INTEF que hace posible estos cursos.

(Me quedaría, en verdad, otra entrada, sobre más reflexiones que he ido realizando sobre lo aprendido y que no han tenido cabida en lo hecho, especialmente por la falta de tiempo. Mayo siempre es agobiante para mí en el centro. Pero me sentaré a escribirla en cuanto pueda).

Que les resulte de interés lo compartido.

Aquí imagen en tamaño original.

sábado, 12 de mayo de 2018

Mirando atrás y compartiendo


Entramos ya en la recta final del curso Bibliotecas escolares y uso de AbiesWeb del INTEF. En esta nueva tarea nos toca reflexionar sobre todo aquello que nos haya ofrecido pautas útiles o nuevas ideas para mejorar el funcionamiento de la biblioteca. Si comparo lo aprendido con mi visión inicial, trabajada en el cuestionario que hicimos al principio, confirmo en gran medida lo que me planteé entonces (entrada aquí). Aunque ahora soy más consciente de algunas cuestiones o dispongo de más ideas prácticas para llevar a cabo.

Partimos de que es básico definir qué modelo de biblioteca queremos, cuáles son nuestras necesidades, elaborar un plan de trabajo acorde a ello y adquirir y seleccionar el material o recursos que se requiere.

Gabinete,
CIker-Free-Vector-Images, Pixabay
Pero, a nivel personal, son aspectos concretos los que más me han llamado la atención. Por ejemplo, soy más consciente del valor de una buena catalogación: no solo necesitamos que el fondo esté catalogado, sino que su catalogación sea precisa y detallada para rescatar lo que hay. En este sentido, destacaría la importancia de esos datos auxiliares que parecen más “secundarios”. Esto requiere cierta planificación, más si quienes van a catalogar son un equipo de varias personas, para establecer pautas comunes (revisar las listas de descriptores, materias… que ya vienen dadas, concretar cuáles se van a añadir y elaborar una lista propia en función de las necesidades del centro). Un capítulo aparte sería la revisión de lo que probablemente no se vaya a usar nunca (el difícil proceso de expurgar).

CIker-Free-Vector-Images, Pixabay
Otra de las ideas que me llevo es la de visibilizar la biblioteca y sus fondos. Sabía que era necesario. Sin embargo, ahora dispongo de ideas concretas para hacerlo. Me gustaron especialmente los apuntes del curso donde aparecen pautas y ejemplos (todo lo de señalización, usar una imagen reconocible –las posibilidades de la mascota me sorprendieron–, las variadas propuestas de actividades y medios para la difusión, incluida la guía, que ya me había planteado). Dentro de todo esto, me parecen muy útil las ideas de exponer fondos por temas, eventos… no solo de forma física, sino también por tableros (como los ejemplos que hicimos de Pinterest). En fin, toda esa gran labor de dar a conocer y “mover” el ambiente de la biblioteca.

Las posibilidades de dinamizar desde múltiples perspectivas, no solo animación a la lectura sino alfabetización informacional, leer e investigar… son cuestiones que trabajamos bastante en el curso Espacios de lectura, del INTEF también (en mi caso participé en su edición de 2017). Las reflexiones y tareas que elaboré al respecto están en el blog, en entradas anteriores (resumen aquí). El curso pasado me resultaron muy útiles para un trabajo que hicimos de asesoramiento en reuniones con los distintos departamentos didácticos de mi centro.

Acuerdo, OpenClipart-Vectors, Pixabay
En esta línea, creo que es una buena idea la que está impulsando la Consejería de Educación de Canarias sobre los Planes de Comunicación Lingüística, que se promueven en los centros educativos (Jornadas de Innovación Educativa para la Mejora de la Competencia Comunicativa). Aunque hay muchas experiencias impresionantes, yo me conformo por empezar por acciones elementales, que no por simples y sencillas, son fáciles de llevar a cabo. Estoy pensando en acuerdos entre el profesorado de las distintas especialidades para realizar prácticas dentro de las clases –integradas en su currículo, no como algo anexo y puntual– que conlleven investigar y usar la biblioteca (es decir, leer, escribir, tratar la información…). Y que esto se realice con ciertas pautas comunes, siendo conscientes del uso de estrategias variadas para el desarrollo de estas destrezas, métodos para investigar, criterios de presentación, uso y cita de fuentes, licencias de autoría… Que desde los distintos departamentos, en las diferentes materias, se lleve a cabo por lo menos una actividad o acción trimestral sería fantástico. Porque seríamos muchos trabajando desde una línea común. Y a esto sumarle el trabajo que se realiza habitualmente por proyectos diversos, al que habría que darle visibilidad (uno de los grandes problemas que observo en los centros es que no vemos todo aquello que ya hacemos en las aulas de gran interés).

ProSmile, Libros, Pixabay
Por otra parte, desde el lado lúdico, propuestas simples como la creación de un club de lectores también me parece que funcionan muy bien. El curso pasado coordiné uno y fue una experiencia preciosa (a los alumnos participantes les gustó muchísimo y yo solo puedo expresar gratitud por haber tenido la suerte de leer con ellos semana tras semana Los dientes de la eternidad de Jorge García, un cómic estupendo, y haber compartido juntos reflexiones ¡fuera del horario lectivo!).

La lectura es, por lo general, un acto personal, íntimo, reflexivo, que ocurre en soledad. Llevarla a espacios comunes y compartirla no me parece nada fácil. Creo que muchas de las actividades de “dinamización de la lectura” suelen ser actividades diversas que solo tienen como pretexto alguna lectura mínima, y que difícilmente promocionan la lectura entre los que no son lectores. Confío más en generar espacios en los que compartir lecturas, fomentar las recomendaciones y darles visibilidad, o leer juntos (sin la necesidad de obligar a nadie a leer; hay quienes solo quieren escuchar y tampoco eso está mal). Yo supongo que nos sorprenderíamos si preguntásemos cuántos profesores leen a sus alumnos algo (incluso puede que sea significativo saber quiénes leen habitualmente y qué leen).

En cuanto a promocionar alguna experiencia que hayamos visto, mencionaría la red BIBESCAN (red de Bibliotecas Escolares de Canarias), donde se comparten muchas experiencias, pero lo hacen en un entorno cerrado al que solo puede acceder el profesorado participante (un aula virtual Moodle).

IES de Melide
Yo suelo visitar de vez en cuando –desde hace años ya– la página del IES de Melide, en Galicia, porque me gustan lo que suelen hacer. Conocí su trabajo a través de un Encuentro y Muestra Internacional de Experiencias Didácticas (de lectura y escritura) que organiza anualmente la Sociedad Canaria “Elio Antonio Nebrija” de profesores de Lengua y Literatura (ya llevan once celebraciones). Este tipo de encuentros son estupendos para ver qué se hace en otros centros y tomar ideas. Del IES de Melide me gustan lo que hacen (participan en muchas actividades de su entorno y también organizan y llevan a cabo actividades que me parecen prácticas e interesantes) y cómo lo exponen organizado en distintos blogs: Bibliomelide es el blog de su biblioteca, Falamelide es su espacio de radio, televisión y revistas, Papalibros es su Club de lectura, Melide in English… Algunas de sus propuestas ya no continúan, pero me gustan para inspirarme: Cinema Paradiso, Boas Novas, Artefacto… Me encanta lo que hacen y cuántas propuestas tan bonitas hay (sin que parezcan “cosas del otro mundo”, pero con un buen trabajo detrás). Supongo que tienen un grupo de profesores muy activos para mantener todo esto. No recuerdo qué fue lo que expuso el profesor al que yo conocí en aquel encuentro, pero desde entonces suelo inspirarme en este centro.

Espero que les resulte de interés.